La historia
La ocupación humana prehistórica del término de Lloret es indudable: han aparecido algunas flechas, hachas y cuchillos del periodo neolítico y, ya en época ibérica, se confirma la existencia de los primeros hábitats permanentes a los poblados del monte del Castellet (2 km al N de la villa), dónde las excavaciones arqueológicas han descubierto restos de muros de viviendas y de cerámica, de los tipos dichos de la costa, gris-*negrenca y de otras; a *Montbarbat (al *trifini entre Lloret, Tordera y *Maçanet), dónde a la cerámica corriente a los poblados ibéricos, se añade de *àtica y de *púnica, y al Cerro Redondo (a levante de la playa de Lloret), aparentemente algo más *romanitzat. Estos poblados son *datables al siglo III *aC.
De la época romana son los restos del monumento *sepulcral encontrado en la salida de la villa, cerca de la carretera de Tossa, al paraje dicho los Avellanos de *Can Sala. Es una construcción muy similar al sepulcro romano de Vilablareix y también a la famosa Torre de los *Escipions de Tarragona, y se puede datar probablemente a los siglos II o III miérc. Se compone de tres cuerpos: el inferior o *basament, que descansa sobre la roca del suelo; el central, dónde hay una hornacina que contendía las cenizas del difunto, y el superior, que coronaba el conjunto con una cornisa y plataforma. En los alrededores de este se han encontrado también de otros *enterraments, un *ung*üentari de vidrio y fragmentos de *vasos romanos con relieves. Cerca de la iglesia de Santo *Quirze, en excavaciones hechas a finales del siglo XIX, aparecieron trozos de cerámica, ánforas, una moneda del tiempo de Constantí y 34 esqueletos, todo de época romana. Todavía se han encontrado restos de la misma época a las Alegrías, en Canyelles y cerca de Santa Cristina. Con todo, estos vestigios no indican necesariamente un núcleo importante de población romana, como se había pretendido.
El primer documento que testimonia la existencia del lugar o término a la edad mediana es del año 966 (el 1966 la villa celebró el milenario); se trata de una escritura por la cual los albaceas del conde Miró restituyen al monasterio de Ripoll el valle de Tossa, que limita a ponente *in *termino de *Loredo *sive *in *rivo de Caños. Lloret debió de mantenerse bajo jurisdicción *comtal, puesto que el 1002 consta en un documento conservado al Archivo Histórico Fidel Acota que el conde Ramon Borrell segrega del término de *Maçanet el alodio que *vocant *Lauredoi lo da al vizconde de Girona *Sunifred I; este término se extendía desde Sant Daniel (Tordera) y el castillo de *Forcadell (Blanes) hasta *Maçanet, *Caulès de Vidreres y Tossa.
A mediados de siglo XI este alodio fue *infeudat por los vizcondes de Girona (después fusionados con la casa de Cabrera) al magnate *Humbert *Odó de Montseny (dedo también *Humbert de *Sesagudes), señor de los castillos de las Agudas, *Montpalau y Palafolls. *Humbert y su mujer *Sicarda (nieta probablemente de *Sunifred, vizconde de Girona) hicieran *bastir el castillo de Lloret, del cual restan todavía las ruinas al promontorio que domina la villa por ponente, entre las playas de Lloret y de *Fenals. El 1079 es mencionado este castillo con motivo de la consagración, con cargo al obispo de Girona Berenguer *Guifre de Cerdanya, de la capilla de Sant Joan del castillo y de la primitiva parroquia de Santo Romano de Lloret, sita tierra adentro, a unos 3 km de la costa, al lugar dicho tras las Alegrías.
*Sicarda, viuda ya de *Humbert, morí el 1103 al castillo de Lloret, que dejó en indiviso a su hijo Bernat, obispo de Girona (1094-1111), y al yerno *Gausfred, señor del castillo de Palafolls. La parte del obispo pasó por testamento al patrimonio del capítulo *canonical de la sede de Girona y la parte de los Palafolls fue primero pignorada por Bernat de Palafolls (1171) al mismo capítulo, y pocos años después (1217) cedida en propiedad por Guillem de Palafolls a su hermano Ramon de Palafolls, entonces obispo de Girona. Así es como el castillo de Lloret se integró plenamente en la señoría eclesiástica del capítulo de la sede gerundense.
Este gobernaba la jurisdicción por la vía del canónigo *paborde denominado dentro la sede gerundense el *paborde de noviembre(los *pabordes eran doce), pero el 1325 la jurisdicción alta o criminal pasó a la casa de Montcada por donación de Jaume II a *Ot de Montcada, señor de la *baronia vecina de Llagostera. Esta donación suscitó largos litigios entre los Montcada y el capítulo *catedralici, que intentó de resolverlos el 1657 mediante la adquisición de la dicha jurisdicción criminal a los Montcada por 500 dobles de oro, cosa que no se llegó a cumplir: el 1698 la jurisdicción civil de Lloret figura todavía con cargo al *paborde de la Sede y la criminal con cargo al conde de Montagut, sucesor de los Montcada. Desde el siglo XII el castillo tuvo *castlans de una dinastía que adoptó el apellido de Lloret. El último de estos *castlans fue Guillem Ramon de Lloret: tras el primero cuarto del siglo XIV dejaron de existir, como en muchos de otros lugares de Catalunya, por los problemas que creaban a los varones.
Mientras tanto, los vasallos de la *baronia del término del castillo de Lloret (que el 1378 tenía 67 fuegos entre la parroquia de Santo Romano de Lloret y parte de la de Santo Esteve de *Caulès) eran obligados a prestar homenaje y juramento de fidelidad al *paborde, y sometidos, como registra el historiador Pons y *Guri, a la ayuda militar de hueste y cabalgata, a la servidumbre de *guaita y *bada al castillo en tiempo de guerra, a concurrir al *viafora o *sometent, al trabajo a las obras foráneas, torre maestra y valles del castillo, al derecho y obligación de *recollita (de recogerse al castillo con los bienes amueblas, joyas y ganado en caso de guerra), a pagar una pandilla de impuestos (trigo de *acapte, tallas y *questes, etc.), y a los monopolios de la *baronia, como el de la fragua de aprieto (dónde habían de adquirir y adobar las herramientas) y el del vino viejo (no podían vender el vino de la propia cosecha hasta que la *pabordia hubiera vendido su).
Hay indicios de resistencia labradora y *vilatana desde el siglo XIV, cuando los *lloretencs se negaron a la *recollita, a la servidumbre de *guaita y *bada y a las obras de reparación del castillo, cosa que motivó un pleito iniciado el 1374 y resuelto por la sentencia arbitral de la 11 de junio de 1378, favorable al capítulo gerundense, sentencia que los juristas consideran un precedente sobre los derechos de los castillos *termenats de la Catalunya Vieja (es mencionada en compilaciones del derecho de Girona).
Volvemos a tener pruebas de la misma actitud de resistencia a mediados del siglo XV, a la época de las luchas de los *remences contra el orden feudal. El 1446 la reina Maria, *lloctinent de Alfons el *Magnànim, concedía ayuda a los habitantes de Lloret para gestionar su separación del patrimonio capitular de Girona y pasar al dominio de la corona, y llegó a amenazar el capítulo por los inconvenientes que oponía a los súbditos interesados a reunirse por tomar acuerdos y recaudar dinero para los gastos del pleito. El 1451 hubo alborotos que degeneraron en violencia entre los oficiales de la *pabordia y los *lloretencs, de los cuales resultó muerte Gaspar *Guinard, cabeza de los sublevados. Continuaron a lo largo del tiempo los intentos de *deslliurar-se de la ligadura feudal y pasar a ser una villa real, cosa que no se conseguí hasta la cabeza de más de tres siglos: el 1788 pescadores y marineros se negaban a pagar derechos de pesca y de *ribatge al capítulo, pero la villa no fue incorporada a la corona finos tras un largolargo y costoso pleito iniciado el 1790, que llevará doce años, ya a las postrimerías del sistema jurisdiccional del antiguo régimen.
Hasta el siglo XIV el término fue eminentemente rural. Una buena parte de los habitantes vivían diseminados en *masos o bordes, adscritos a la tierra en la condición de labradores de *remença. Pero ya antes del 1346 tenemos noticia de un pequeño casco urbano al grado o puerto, que tenía 35 fuegos antes de la Peste Negra del 1348. A consecuencia de esta catástrofe demográfica y de la incursión de los *genovesos el 1353 en este sector de la costa, con el saqueo del poblado marítimo y el incendio del castillo, la población debió de reducirse considerablemente, pero el 1374 ya hay 38 casas en el que se denomina puerto y villa de Lloret, que pasan a casi 50 al final del siglo. La incipiente villa era constituida por dos calles paralelas que ocupaban la zona dónde hoy hay las calles de Santo Marc, Santa Cristina y una pequeña parte de los del Hospital y SanSanto Romano, lejos todavía de sano Carbonera.
La expansión del poblamiento cabe al litoral, ocupando terrenos que habían sido cubiertos por la mar, motivó la creación, el 1445, de un hospital de pobres y peregrinos pagado por la vía de una talla entre los vecinos de Lloret y, sobre todo, el traslado de la iglesia parroquial (tan alejada de la concentración urbana) a la villa. Se decidí de *bastir-la a el lugar dicho sano Carbonera, entonces al extremo de levante del núcleo (el extremo de ponente se denominaba la Cabeza de la Villa). La primera piedra fue bendita por el obispo de Girona Guillem Ramon de *Boïl el 22 de julio de 1509 y las obras serían encomendadas a los maestros de casas y picapedreros gerundenses Bartomeu *Rufí (padre y hijo) y a Pere *Capvern. El traslado del *Santíssim Sacramento, las fuentes *baptismals y las campanas desde la iglesia vieja fue hecho el 1522
. El desarrollo de la población marinera fue accidentalmente turbado por graves incursiones de *rapinya y azotes diversos: epidemias, hambres, temporales… El 1534, los turcos desembarcaban en Lloret y saqueaban las casas de la villa. La villa, desproveída de murallas a diferencia de Blanes o Tossa, se defendía con una simple *palissada de estacas a ras de mar, y obtuvo permisos de la monarquía (1570 y 1591) para imponer determinadas tasas para obras de fortificación. Finalmente fue andamio una fortaleza bajo la dirección del maestro Joan *Burgada, acabada el 1601, a la plaza de la Torre, consistente en una gran torre de planta circular con *torricons, campanas y piezas de artillería. Los últimos días del año 1607 un grave temporal destruí muchas casas y la misma fortaleza.
El libro de los Mejoramientos, escrito por el rector Jaume Felip *Gibert a finales del mismo siglo XVI, da cuenta del enderezo *ordinació del *regisme municipal de la villa, que pasó del primitivo sistema de consejo abierto o universidad de los hombres de Lloret a una nueva estructuración de la representación permanente. Del mismo autor son unas *Ordinacions para la enseñanza de *minyonsi de la primera *Consueta(1592) de la parroquia de Lloret, con preciosas noticias sobre las costumbres y la organización de la villa.
El año 1716, al poco de acabada la guerra de Sucesión, se registran en Lloret 238 casas, 203 de las cuales eran habitadas por 980 personas. Durante el siglo XVIII la población se enriquecí, los patrones y los marineros viajaban por los puertos de la Mediterránea y por los voltios del 1778 emprendieron los primeros viajes cabe a los puertos de América, abiertos por Carles III a la navegación catalana. Desde entonces las industrias marítimas, especialmente la construcción de barcos y artes auxiliares y el comercio marítimo llevado a término por la navegación de altura constituyeran la riqueza básica de la población, que vivió una buena expansión urbana y demográfica. El 1787 el incremento había sido importante, y el censo de *Floridablanca de este año da 2 573 h con 590 personas matriculadas a la marina. El viajero Francisco de Zamora registra al paso por Lloret, a finales del siglo XVIII, la actividad de fabricantes de *bótes, tejedores de lino, corderos, fabricantes de tapones, *puntaires, y 4 embarcaciones para el comercio en América y 50 para el comercio con Levante y de *cabotatge, además de 80 barcas de pesca, dedicadas sobre todo al *seitó para anchoas.
A mediados de siglo XIX Lloret tenía tres astilleros sitos al actual paseo de Mar. La mayor parte de los veleros se dirigían a las Antillas y al Río de la Plata, y algunas naves llegaban también a las Filipinas por la cabeza de Buena Esperanza y a *Valparaíso. Así se acumularon fortunas tanto de los negocios marítimos como de la emigración a las antiguas posesiones ultramarinas, sobre todo a las Antillas, de dónde algunos *lloretencs volvieron ricos y de otras miserables; a los primeros los decían *americanosi del resto se decía irónicamente que habían perdido la maleta al Estrecho. Esta prosperidad económica, que restó bien reflejada en el urbanismo de la ciudad, embellecida con nuevos edificios como el de la casa de la villa, de época *isabelina, se fue *esllanguint a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX y entró en una fase de crisis aguda a finales del siglo, cuando España perdió Cuba y las Filipinas y desaparecieron tanto los astilleros como la navegación de altura.